Ecosistema emprendedor del Caribe: por qué las conexiones siguen siendo uno de los activos más valiosos para crecer
Lo que hace crecer una empresa de alto impacto rara vez es un solo factor.
Casi siempre hay una combinación de talento, capacidad, contexto y momento.
Y dentro de ese contexto hay algo que cuesta mucho más medir que el capital o la tecnología: quién está disponible para ayudarte cuando más lo necesitas.
Precisamente ahí es donde dos estudios realizados con cuatro años de diferencia dejan una reflexión interesante para el Caribe colombiano.
Un ecosistema más robusto de lo que muchos imaginan
Recientemente, la Universidad del Norte presentó un estudio sobre el ecosistema startup de Barranquilla.
138
Actores vinculados al ecosistema
88
Startups activas identificadas
14
Sectores económicos representados
El estudio identificó 138 actores vinculados al emprendimiento y la innovación, 88 startups activas y presencia en 14 sectores económicos.
Eso no es poco.
Durante años, la conversación sobre emprendimiento de alto impacto parecía concentrarse en Bogotá y Medellín. Es como si el resto del país estuviera intentando alcanzarlas.
Lo que este análisis muestra es algo diferente.
El Caribe no estaba esperando. Estaba construyendo.
Construyendo empresas, formando talento y fortaleciendo instituciones que hoy hacen parte de una red mucho más amplia de lo que muchas veces imaginamos.
Pero el estudio también deja una pregunta importante sobre la mesa.
¿Cómo logramos que todo ese potencial trabaje cada vez más conectado?
Porque los ecosistemas no crecen únicamente cuando aparecen más actores. También crecen cuando esos actores encuentran formas de colaborar, compartir aprendizajes y construir sobre lo que otros ya han logrado.
Lo que los emprendedores ya venían señalando
Este hallazgo resulta particularmente interesante cuando se compara con un estudio realizado por Endeavor en 2021 sobre el impacto del programa ScaleUp Caribe.
"Cuando les preguntamos a los emprendedores qué había sido lo más valioso de su experiencia, la respuesta no giró alrededor de metodologías o contenidos. Lo que más recordaban eran las personas."
Emprendedores programa ScaleUp con operación en Caribe.
La conversación que destrabó una decisión importante.
El fundador que ya había pasado por un desafío similar.
La puerta que alguien les ayudó a abrir.
Cuatro años después, una investigación construida desde una metodología completamente distinta llega a una conclusión parecida.
Las conexiones siguen siendo uno de los activos más valiosos para que el talento llegue más lejos.
Construir ecosistema es acercar a las personas correctas
Cuando Endeavor llegó al Caribe hace más de una década, había emprendedores con capacidad real para construir compañías de alto impacto.
Lo que muchas veces faltaba era acceso.
Acceso a personas que ya habían recorrido ese camino.
Acceso a experiencia.
Acceso a conversaciones que normalmente tardan años en ocurrir.
Por eso el trabajo nunca fue únicamente acompañar empresas.
También fue acercar emprendedores a mentores, inversionistas, fundadores y aliados que podían ayudarlos a avanzar más rápido.
Con el tiempo, muchos de esos emprendedores se convirtieron a su vez en referentes para quienes venían detrás.
Y así es como suelen crecer los ecosistemas, cuando cada vez más personas empiezan a compartir lo que aprendieron con quienes vienen después.
Una visión regional de largo plazo
Aunque el estudio se concentra en Barranquilla, la apuesta nunca ha sido únicamente por una ciudad.
Que los presidentes de las Cámaras de Comercio de Barranquilla, Cartagena y Santa Marta participen hagan parte del Consejo Directivo Regional de Endeavor en el Caribe refleja algo más profundo que una estructura institucional.
Refleja una visión compartida. La convicción de que fortalecer el emprendimiento de alto impacto en el Caribe requiere pensar como región.
Y de que las oportunidades de colaboración son mucho mayores cuando los actores relevantes se sientan en la misma mesa.
El reto de la próxima década
Los hallazgos de ambos estudios dejan una enseñanza clara.
El Caribe no está empezando de cero.
La región cuenta con emprendedores capaces, empresas en crecimiento e instituciones comprometidas con su desarrollo.
La pregunta ya no es si existe potencial.
La pregunta es cómo logramos que ese potencial encuentre cada vez más rápido las personas, el conocimiento y las oportunidades que necesita para crecer.
Una lección que vale la pena nombrar
Construir ecosistema no es solo apoyar emprendedores.
Es ayudar a que el talento que ya existe encuentre el contexto adecuado para desarrollarse sin tener que mudarse a las capitales.
Eso rara vez ocurre por una sola iniciativa.
O por un solo programa.
Sucede después de años de conversaciones, relaciones y confianza acumulada.
Sucede cuando alguien conoce a la persona correcta en el momento correcto.